Wednesday, February 18, 2009

La Nube Oscura

Hacia muchos años, vino a mi parroquia un sacerdote hispano buenísimo, el padre Ricardo. Lo que más me impresionó fue la manera en que el padre Rick se presentó a los feligreses. Hablando directamente a su pueblo, nos dijo su secreto: él padeció de la depresión y estaba tomando unas medicinas para aquella enfermedad. “Espero no tener problemas en mi ministerio,” nos dijo, “pero quiero que ustedes sepan mi situación.”

Yo querría abrazarle y agradecerle al padre Rick su transparencia. Vengo de una familia en que muchos sufrimos de la depresión de varios grados. Hay el hijo de mi prima que se suicidó, otro primo que tiene una depresión tan seria que tiene que estar hospitalizado de vez en cuando y a mí me diagnosticaron una depresión de bajo grado hacía varios años. Mi hermana también sufre de otro tipo de depresión vinculado a la falta de sol en la ciudad donde ella vive – “seasonal affective disorder”.

Yo tengo altos y bajos. Usualmente estoy normal pero hay largas semanas en que vivo bajo mi “nube oscura”. No quiero levantarme de la cama. Al amanecer, mis ojos se llenan de lágrimas al contemplar otro día que tengo que enfrentar, y cuando abro mis labios para orar, la única cosa que puedo pedir a Dios es que me lleve de esta vida, que no la aguanto más. Camino hasta mi trabajo bajo esta nube oscura con estas lágrimas y siento como si estuviera fuera de mi cuerpo. El cuerpo físico hace lo que tiene que hacer para sobrevivir aunque duele, pero el alma no está. No tengo ánimo para nada. En la noche me repongo un poco pero en la mañana sigo igual.

Cuesta admitir eso. En la Renovación Carismática, me parece que muy pocos hermanos(as) entienden lo que es realmente la depresión. Cantamos: “Levantate y regocíjate, el Señor está aquí” pero para una persona depresiva es dificil levantarse, regocijar es imposible, y nunca sentimos que “este gozo no va a pasar”. Para nosotros son nada más que canciones, no es la realidad que vivimos. La nube oscura siempre regresa y además nos da vergüenza porque los hermanos(as) nos dicen: “Pídele a Papa Dios y Él te quitará estos sentimientos de tu corazón” y pensamos que es por nuestra falta de fe que la nube oscura no desaparece de nuestra vida. Aún el Catecismo de la Iglesia Cátolica nos enseña que la desesperación que experimentamos es un pecado contra la esperanza, que nos estamos oponiendo a la bondad de Dios (CEC 2091).

¿Porque escribo este artículo en español? Porque quiero dirigirme a mis hermanos(as) hispanos y especialmente los de la Iglesia. No hablamos suficiente de la depresión y tenemos una alta tasa en nuestra comunidad, especialmente entre las mujeres jóvenes. Según la encuesta “Youth Risk Behavior Surveillance — United States, 2007” de los Centers for Disease Control, el 42.3% de las jóvenes hispanas mostraron síntomas de depresión, el doble de los jóvenes en general, 21.1% pensaron en suicidarse y 14% intentaron el suicidio.

Es urgente que aprendamos los síntomas de la depresión. Ustedes los padres piensen que sus hijos son perezosos cuando no quieren levantarse ó que sus hijas son rebeldes porque no quieren participar en las actividades de la familia. ¿No sería más bien que sus hijos estén sufriendo de la depresión? Hay que reflexionar y reconocer los síntomas para poder ayudar a nuestros hijos(as) recibir los tratamientos que necesitan. La depresión es una enfermedad y no una falta de fe ó de carácter. Puede evaluarse con este sencillo test:

Síntomas de la depresión clínica

Revise la siguiente lista de síntomas y señale los que usted ha sentido. Consulte a su doctor o a un profesional de la salud mental, si experimenta CINCO o más de estos síntomas por un período mayor de dos semanas o si los síntomas son tan severos que interfieren en su vida diaria.

  • Estado de ánimo de tristeza, ansiedad o "vacío" persistentes
  • Dormir muy poco o dormir demasiado
  • Pérdida del apetito o de peso, o aumento del apetito y de peso
  • Pérdida del interés o placer en las actividades de que disfrutaba antes
  • Inquietud o irritabilidad
  • Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento (como dolor de cabeza, dolor crónico, estreñimiento y otros desórdenes digestivos)
  • Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones
  • Fatiga o pérdida de energía
  • Sentimiento de culpa, desesperanza o inutilidad
  • Pensamientos sobre la muerte o el suicidio


Fuente: http://www.depressionscreening.org/espanol/espanol.htm

¿Y luego que?

1. Si estás muy deprimido y estás pensando como quitarte la vida, esta es una emergencia. En la depresión es el equivalente a un infarcto. Llame a la Red Nacional Para la Prevencion del Suicidio al 1-888-628-9454 inmediatamente.

2. Hazte examinar por un médico pues hay también varias enfermedades que pueden manifestarse con depresión. Tu doctor te dará una evaluación completa y te enviará a un psicólogo o un psiquiatra según los resultados si es necesario.

3. Cosas que puedes hacer ti mismo para superar la depresión:

  • Fíjese metas realistas, tomando en cuenta la depresión, y no trate de asumir una cantidad excesiva de responsabilidades.
  • Divida las metas en partes pequeñas, establezca prioridades y haga lo que pueda cuando pueda.
  • Trate de estar acompañado y de confiar en alguna persona; siempre es mejor que estar solo y no hablar con nadie.
  • Tome parte en actividades que le ayuden a sentirse mejor.
  • Haga ejercicio liviano, vaya al cine, vaya a un juego deportivo, o participe en actividades recreativas, religiosas, sociales o de otro tipo. Todo eso puede ayudar.
  • No espere que su estado de ánimo mejore de inmediato, sino gradualmente. Sentirse mejor toma tiempo.
  • Es aconsejable que posponga las decisiones importantes hasta que la depresión mejore. Antes de hacer cambios importantes, como cambiar de trabajo, casarse o divorciarse, consulte con personas que lo conozcan bien y tengan una visión más objetiva de su situación.
  • La gente rara vez sale de una depresión de un día para el otro. Pero se puede sentir un poco mejor cada día.
  • Recuerde, patrones positivos de pensamiento eventualmente van a reemplazar los pensamientos negativos que son parte de la depresión. Los patrones negativos van a desaparecer tan pronto su depresión responda al tratamiento. Recuerde, tan pronto su depresión responda al tratamiento, los pensamientos negativos van a ser reemplazadas por pensamientos positivos.
  • Deje que sus familiares y amigos le ayuden.


Fuente: http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/depresion/index.shtml

Finalmente quiero terminar este artículo con un video de Martín Valverde cantando una canción que me ayuda cuando la nube oscurece la Luz de Nuestro Señor: “Sigue”

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