Friday, May 29, 2009

Invocación al Espíritu

To celebrate the great Feast of Pentecost, I found this lovely prayer on Adital by Basque priest and theologian José Antonio Pagola. I have taken the liberty of translating it into English.

Invocación al Espíritu

Ven Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil, pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el amor insondable de Dios nuestro Padre a todos sus hijos e hijas, estén dentro o fuera de tu Iglesia. Si se apaga esta fe en nuestros corazones, pronto morirá también en nuestras comunidades e iglesias.

Ven Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe el centro de tu Iglesia. Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca. No vivas entre nosotros sin atraernos hacia su Evangelio y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor. Que no se pierda en el mundo su memoria.

Ven Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy, desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atentos a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por la esperanza y no minado por la nostalgia.


Ven Espíritu Santo y purifica el corazón de tu Iglesia. Pon verdad entre nosotros. Enséñanos a reconocer nuestros pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como todos: frágiles, mediocres y pecadores. Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad. Haz que aprendamos a caminar entre los hombres con más verdad y humildad.

Ven Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva la vida, el mundo y, sobre todo, a las personas. Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren, los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidados. Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón y el rostro de tu Iglesia. Los discípulos de Jesús irradiaremos mejor su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia los más necesitados. Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.

Ven Espíritu Santo. Haz de nosotros una Iglesia de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa. Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús: hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso, abriendo caminos al reino de Dios.


Invocation to the Spirit

Come Holy Spirit. Awaken our small, weak and wavering faith. Teach us to live trusting in the unfathomable love of God our Father towards His sons and daughters, be they within or outside of your Church. If the faith in our hearts goes out, our communities and churches will soon die as well.

Come Holy Spirit. Make Jesus be the center of your Church. May nobody and nothing take His place or obscure Him. Do not dwell among us without bringing us to His gospel and converting us to follow Him. May we not flee from His Word, nor turn away from His commandment to love. May the memory of Him not be lost in the world.

Come Holy Spirit. Open our ears to hear your call, the one that comes to us today from the questions, suffering, conflicts and contradictions of the men and women of our time. Make us open to your power to give birth to the new faith that this new society needs. In your Church, may we be more attentive to what is being born than to what is dying, with hearts sustained by hope, not undermined by nostalgia.

Come Holy Spirit and purify the heart of your Church. Put truth among us. Teach us to recognize our sins and limitations. Remind us that we are all weak, mediocre and sinful. Free us from our arrogance and false security. Help us learn to walk among men and women with more honesty and humility.

Come Holy Spirit. Teach us to look at life, the world, and especially people in a new way. May we learn to look as Jesus looked upon those who suffer, those who cry, those who have fallen, those who live alone and forgotten. If our way of seeing changes, so too will the heart and face of your Church. We , the disciples of Jesus, would better reflect his closeness, understanding and solidarity with the neediest. We would be more like our Lord and Master.

Come Holy Spirit. Make us a Church of open doors, compassionate hearts, and contagious hope. May nothing and nobody distract us or deviate us from Jesus’ plan: to build a more just and worthy world, a more friendly and blessed one, opening the way to the Kingdom of God.

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